Montando una escena. De viaje a París (sin moverse de la silla)

Ya hemos practicado lo suficiente en el programa Movie Maker como para atrevernos a hacer un montaje propio. También hemos hablado bastante sobre los principios básicos del encuadre y del plano.

Es hora de llevar todo eso a la práctica utilizando el experimento de un cineasta ruso que investigo sobre estos últimos principios.

Queremos ir de viaje a París sin movernos de la ciudad en la que nos encontramos.

kuleshov1

Kulechov hizó lo mismo con dos actores haciéndoles visitar la Casa Blanca del mismísimo presidentes de los Estados Unidos sin salir de Moscú.

Para ello montó los siguientes planos:

Plano 1. Un hombre caminando, de izquierda a derecha de cuadro.

Plano 2. Una mujer caminando, de derecha a izquierda de cuadro.

Plano 3. Los dos se encuentran y saludan. La mujer señala un punto en el espacio.

Plano 4. Un gran edificio blanco con una amplia escalera de entrada.

Plano 5. Hombre y mujer suben juntos por una escalera.

El cuarto plano era de sacado de una película americana. El resto rodados en Moscú. Sin embargo por el montaje, el público entendió que estaban en América.

Nosotros podemos usar esto mismo grabando con una videocámara en cualquier lugar de nuestra ciudad en escenarios “neutros”, es decir, que no aparezca nada que sea identificable como un lugar para el espectador. Luego podemos sacar una breve secuencia de una película en la que aparezca París o cualquier otro lugar. Podemos incluso usar una foto fija a la que le apliquemos una transición que de sensación de movimiento de cámara.

Por último enseñar a los amigos.

efecto kuleshov

VAMOS AL GIMNASIO. MOVIE MAKER (II)

Tras la introducción del pasado artículo, vamos a ir dando forma a un proyecto de prueba.

Es muy recomendable crearnos una carpeta donde guardar todo el material que va a ser usado en la película y donde, la mayoría de los programas de edición de vídeo digital, guardarán su archivo de proyecto.AREA DE COLECCIONES MM

Este archivo no es sino una especie de story board digital o guión. Es decir, cuando reproducimos nuestra película en el programa, realmente no está como tal ya creada, sino que este archivo proyecto va “llamando” a los archivos de imagen, vídeo y sonido que usamos en el montaje para que se reproduzcan.

No está de más que para cada uno de estos elementos antes mencionados hagamos carpetas separadas.

Para esta pequeña prueba podemos usar los archivos de prueba que trae el propio Windows en su bibliotecas de “mis documentos”. Si no encontramos vídeo, podemos hacer uno de poca duración con cualquier cámara de fotos digital.

camara digital

Hoy en día podemos encontrar cámaras digitales de fotografía con la posibilidad de grabar vídeo en calidad que nada tienen que envidiar a las cámaras de vídeo domésticas. Ya volveremos sobre este asunto en otro post.

Una vez que tenemos organizada nuestra biblioteca o colección, vamos a pasar a la siguiente fase: la edición.

Casi todos os programas de edición de vídeo ofrecen dos posibilidades de trabajar en este apartado:

–         Guión gráfico.

–         Modo línea o escala de tiempo.

Este último modo es el que os recomendamos que uséis siempre y el que usaremos para seguir con nuestra práctica.

HACER CINE (I)

Hace unos años era impensable hacer cine a nivel domestico o a nivel de aficionado.

En muchas casas habrá todavía metros de película de 8 mm con recuerdos de familia, con grabaciones de viajes inolvidables o incluso con pequeños experimentos dramáticos con ayuda de un grupo de amigos. Reciente recuerdo de ello nos ofreció Steven Spielberg con su producciónSuper 8.

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Pero en el supuesto caso que se tuviese fácil acceso al revelado, siempre se topaba con el inconveniente del montaje. Esto quedaba reservado para quienes disponían de alguna buena máquina para hacer cortes limpios y de horas y horas de dedicación.

Con las videocámaras el proceso de grabación dio un paso de gigantes. La miniaturización de los aparatos permitió el que pudiésemos llevarlos en todo momento con mayor facilidad. El revelado dejó de ser un problema, y tan solo había que tener un buen cargamento (y presupuesto…) para cintas vírgenes que llevar en la mochila.

No obstante durante años siguió persistiendo el problema de la composición. Había que recurrir a algún fotógrafo conocido que se dedicase a trabajar en la BBC (bodas, bautizos y comuniones) para que sacase algo coherente de los minutos y minutos y minutos de grabación. Al rentabilizarse mejor las cintas por ser regrabables, parecía que no dolía en prendas echar mano de la cámara y disparar a todo lo que se moviese.

En el peor de los casos, si no podíamos hacer una buena edición, se pasaba a VHS y ahí quedaba para aburrir a algún invitado.

Con el avance de la digitalización y el desarrollo multimedia de los ordenadores, se pudo empezar a hacer los primeros pinitos de crear películas caseras, con capítulos, efectos y transiciones, etc.

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Pero ha sido con el abaratamiento de programas prácticamente profesionales de edición de vídeo que las posibilidades se han abierto hasta la única frontera de la propia imaginación.

Echaremos poco a poco un vistazo a todas estas herramientas esperando sean de utilidad para nuestros lectores.